jueves, 4 de julio de 2013

Signore

Con cuidado ordené mis cosas, sin prisa. 
Un mes estuvieron quietas, 
un mes estuve  goteando tristezas, 
y al fin quise mirar sus ojos, 
detenerme en ellos y sonreírle a su lente, 
sonreírle a las casualidades que me lo pusieron de frente. 

domingo, 30 de junio de 2013

Past

Pero era especial, te lo juro que sí.
¿Y ahora?
Ahora sin él, tal como cuando no me gustaba, no lo quería, no lo conocía
Entonces no me preocupaba si venía o se alejaba.

Pero era especial, me preocupa saber en qué cajón me escondió.
Y si es verdad que nunca, ni por error me va a encontrar,
ni se va a acordar que era especial,
para mí era especial...

jueves, 27 de septiembre de 2012

Fenómeno del miembro fantasma

(No sólo sienten el miembro amputado, sino que les duele.)

Es más o menos así, menos así.
¿Cuándo estuvo aquí?
Es más nómada que mío, 
más mío que de nada, 
un poquito más; sólo eso.
 Y ahora, 
¿dónde queda el interlocutor virtual? 
¿Será uno más de mis náufragos? 
¿Uno menos de mis callados naufragios?
Se acaba, se va, fenece el síntoma... 
Quizá.
...
Curioso que al escribir mis líneas
él un par de mesas a mi derecha y un poco más atrás...
...
Me siento sola,
tan públicamente sola.


viernes, 20 de enero de 2012

Penumbra I

Hoy invento
que callado me amas;
negarlo ni lo intento,
invento a esas lunas claras,
te dejo pensar que es tu secreto.
Secreto que yo llevo
escondido entre mis ganas.

Si me reclamas
si me buscas:
te delatas
te gano y de mí
no te escapas.
Y veremos si así
Te animas y me atrapas.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Monólogo encerrado

No había vez. Hubo, fue, sucedió un día y ahora en el espejo soy un ente con grietas. Era el frío mes de noviembre cuando su mano me tendió una bolsa llena de mandarinas, yo le adiviné el pensamiento al menos cinco veces, supe que entre tantos gajos perfumados sus ideas se posaban en planos cada vez más desquiciados; pobre corazón mío, se estaba enamorando. Yo tan pequeña y tan ingenua creí que el rosa podría pintar mi vida ¡Qué va! El mareo constante que viví me la pintó de mil colores, no puedo quejarme de monotonía, pero sí de dolores de cabeza, de insomnio, de arritmia cardiaca, de lujuria, y por el terremoto que sacudió mi cuerpo, de sed, sed de su amor, de su deseo, esa estúpida sed que le dio a mi cuerpo y a mi ego.
Yo siempre disfruté del viento, me gustaba imaginar que podía irme con él a ver con sus ojos el mundo entero; me gustaba ese hombre, mirar su simplicidad en silencio y soñar que mi terremoto se tragaba su rutina. Me gustaba verlo cuando se contraía de deseo, me gustaba sobre todas las cosas hacer ruido, todo el que fuera posible, rasguñar su espalda, golpear la pared, morder su cuello y la almohada; hasta que fui devorada con todo y dientes por su asquerosa y ordinaria rutina. Si algo odio son las cadenas, los celos implícitos y esa actitud de “todo está bien” cuando es evidente que el cielo se está cayendo.
Cómo fue insoportable la monotonía de sus cadenas, y cómo disfruté ser su presa, masoquista, una maldita sadomasoquista, eso soy. Ególatra, ingenua, una loca, una demente, una impulsiva que se avienta de cabeza y sin cuerdas, ya me lo dijeron esos náufragos de mis maremotos: el drama es el móvil de mi vida, es el foco de mi órbita, soy una borracha, adicta a embriagarme de placeres, de juegos y caprichos, soy una adicta al mal de amores…

Y así, mientras pienso todo esto, me voy vistiendo en lo que el pendejo que me trajo a este hotel se hace una chaqueta en el baño, porque mi cuerpo no respondió a sus manos de autómata ni a sus clichés de seducción, porque mi frialdad no le permitió mantenerse erguido ni para ponerse el preservativo. Y así, dejando su impotencia escondida en el baño, me largo de esta maldita habitación 302, y en el camino voy pensando ¿Qué diablos le pasó a mi alma? Seguro anda por ahí viviendo un poco mientras yo cargo con el peso de este cuerpo medio muerto.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Entre notas y palabras

En esto de amores fugaces,
de miradas congeladas en tiempos y aglomeraciones...
En esto de sabores
de tristezas y vientos grises...
En esto de vivir a un tiempo
sin saber del porvenir nada,
así, nada más sintiendo
probaditas, cachitos
de la vida enamorada.
En esto me desvelo
me mojo de tinta las pestañas
me consumo las ganas.
Y me río de la vida, su duelo
y sus malas jugadas,
suelto mis carcajadas,
suelto el cuerpo,
suelto palabras,
me suelto...
A ver quién me atrapa.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Metamorfósis

En efecto,
eres sombra y te alargas como mis dudas,
yaces en el suelo dibujado a escalas grises,
puedo pisarte,
puedo ignorar tu inercia,
puedo recordar que tenías forma,
la forma perfecta que me erizó la piel un día,
que llenó de lágrimas mis mejillas...
existías.
Te alargas como se me alargaron los días,
te consumes,
te diluyes como el mar de mis ojos.
Tu espalda me inspira este poema sin rima,
tu voz me da el ritmo
y tus palabras la fuerza para decir: 
Hoy te largas, cabrón de mierda.